lunes, 14 de agosto de 2017

.....Y regresó mi bicicleta, madura y crecida....

                                                                                         
Yo sé que tiene alas.                                                          
que por las noches sueña
en alta voz la brisa 
de plata de sus ruedas.             
Que canta cuando vuela 
dormida, abriendo al sueño 
una celeste senda.
Yo sé que tiene alas. 
que volando me lleva 
por prados que no acaban 
y mares que no empiezan.
Yo sé que tiene alas. 
Que el día que ella quiera, 
los cielos de la ida 
ya nunca tendrán vuelta. 

Rafael Alberti



Se preguntarán cómo puede una bicicleta crecer y madurar, pues en mi imaginación todo puede suceder, y sobretodo regresar aquello que un “Adulto” decidió regalar; mi primera y única bicicleta....  al decir sin palabras que tampoco quería a la niña de regreso en casa....

Hoy domingo mi pareja me pidió lo acompañara a una tienda de deportes a comprar algunas cosas de ciclismo que es su deporte, y nada la sorpresa era que quería regalarme esa bicicleta, en representación de aquella, que fue regalada, sin mi permiso y opinión.... (yo una niña, no tenia voz ni voto, aunque fuera mi adorada y primera bicicleta) y además a el ahijado queridísimo de la esposa de mi padre, y que yo tenía que ver.... constantemente montado en MI bicicleta disfrutándola, y en mi cabecita se quedó aquella pregunta ¿Por qué?.

Muchas veces como adultos tomamos decisiones por crisis que nos pasan, sin reparar quizás el gran impacto emocional que nuestras acciones, harán sobre un corazoncito aún inmerso en la inocencia, y del creer que ellos, “saben los que hacen” quizás por eso por tanto tiempo, pensé y asumí que lo material llega y se va, y mejor no me encariño con ello. Por que eventualmente desaparecerá....

Por lo tanto quise hacerle un pequeño cuento a esa hermosa bicicleta, que después de una aventura vivida... regresó a mi vida madura, crecida, viajada y con un regalo maravilloso para mi;  SALUD.

Cuando la vi, supe sin lugar a duda que esa espigada, plateada y reluciente bicicleta fue aquella que una vez, fue arrebatada de mi lado cuando niñas las dos,  al verla mi corazón entra en un galope lleno de cariño, y corrí hacia ella queriendo saber toda aventura vivida, cada historia, pasada y cada camino rodado, y empezó a contarme como viajó por todo el planeta y más allá.... su primer viaje entre nubes como temblaba de sólo pensar en caer fuera de esos blancos copos de algodón que le impresionaba los destellos dorados cuando el sol, las acariciaba.... como La Luna cantaba cerca de ella, para que se sintiera acompañada y dejara de llorar diciéndole que algún día, nos volveríamos a encontrar. También como es viajar en el arco-iris y llegar a ese lugar donde nace;  ese país verde lleno de gente pequeña, con pelo rojo y contentos bailando y cantando todo el día....

Después viajando como estatua, en un gran barco donde la gente va a pasear, sin moverse, sin disfrutar, sin interesarse en el paisaje, perdiéndose los atardeceres de colores morados, lilas y todo tipo de azules.... el hermoso mar y su dinámica vida.

Como siempre la cuidaron y fue la compañía de muchas personas, en tantos países, con miles de lenguas, pero siempre pensando el momento de llegar a encontrarnos, como cada pensamiento de quien la pedaleaba, los conocía por la forma de hacerlo, aquellos que llevaban prisa por llegar.... otros que no querían llegar a su destino y como su pedaleo llevaba implícita la tristeza de su corazón... Y Como fue deteriorándose y fue enfermando llegando a no querer moverse y el encuentro con el gran anciano que empezó a curar cada una de sus partes, empezando por su corazón, y ese sabio supo entre cuidado y amor darle la certeza de que ahora estaría hecha para la salud..... y que eventualmente podríamos coincidir, y si no, que amara a cada una de las personas con las que se encontrara como si de mi se tratara....

Y ahora aquí y no haber subido después de su partida a ninguna otra bicicleta, por fin nos encontramos, y al subirme e iniciar andar en ella, dándome mucha tranquilidad y seguridad, volver a estar juntas; ya no sólo por juego, o diversión, si no con una intención de salud, sé que ya no habrá nadie que pueda volver a tomar una decisión que nos  pueda separa, porque segura estoy, que me acompañará hasta el final de mi camino de regreso al hogar....

Hoy, tomando un rico café, después de haber dado unas vueltas en mi hermosa bicicleta, emocionada por  iniciar una rutina saludable, les comparto este pequeño cuentito, honrando todas aquellas cosas que fueron tan importantes en la niñez, y que por alguna razón alguien decidió regalar. Por la razón que sea, y que haya significado mucho para ti. Te invito a pensar ¿ qué fue? ......Y hazle un cuentito, imagina el viaje de esa pieza importante, o persona y honra su presencia en tu vida con un agradecer por lo que significó, (el osito, la almohada, una mantita... un juguete ¿cuál fue) ¿cómo le llamabas? ¿cómo la imaginas viviendo aventuras? Vamos a ser niños nuevamente; súbete a la alfombra mágica de la imaginación y viaja, que nadie te lo impida!!!...

Que disfrutes mucho del cuento que vas a crear y del viaje que puedes hacer....
Feliz aventura!!!

M Patricia Garza A
Terapeuta/Counselor/Coach