lunes, 8 de mayo de 2017

Hasta que nos volvamos a ver...


Hace muchos tiempo que no me cambiaría por nadie, 
porque me gusta lo que soy, y quién soy... siempre disfrutando el lugar, 
las personas, y situación en la que me encuentre... este dónde esté 
y con quién este... y eso es un maravilloso regalo!!!! 
M. Patricia Garza A.

Hoy nuevamente despidiéndome de Italia con buenos cafés, gente vestida increíble, jóvenes de todas las edades y por supuesto hermosas mujeres de mi interesante edad, no veo a nadie vestido de Chándal (pants deportivos como le decimos en América).

Ciudad con  terrazas y lugares maravillosos para los aperitivos (pides una bebida y cenas gratis), la historia  y el arte abrazándome a cada paso, pero sobretodo la compañía brillante y divertida de mi querida viajera incansable, mi hija...

Visitar Italia a su lado es una aventura siempre, lleno de movimiento y de conocimiento pues a donde me lleva aprendo de todo, que al final eso es lo que nos dejan los viajes solo riquezas, lugares bellos llenos de historia, charlas entre ricas comidas, y paseos a el interior, donde como cómplices hablamos de lo que pasa por nuestros corazones, consejos de ida y vuelta, si no se sorprendan, ella me aconseja de publicidad y yo un poco de la vida que le gano en experiencia.... y sobretodo en años.

Siempre regreso con ese sentimiento de “hasta pronto”, mi corazón dejando un pedacito aquí colgado en el perchero  para cuando vuelva, una charla inconclusa que terminará a mi regreso y tareas por completar ... de todo tipo.

Como siempre llego con tiempo suficiente para mirar el ir y venir de los viajeros solos o en compañía...... hilar historias, imaginar finales felices y ver la diversidad cultural, diferentes comportamientos, prisas, encuentros, sonrisas, lágrimas....
Un aeropuerto es algo vivo, donde se palpan toda clases de emociones, no puedo sustraerme a la necesidad de plasmarlo y compartirlo con ustedes.

Disfruto mucho viajar, el poder conocer tantos lugares, costumbres, culturas, comidas, comportamientos.... idioma, pero sobretodo el gran idioma mundial... la sonrisa, todos reaccionan de una manera positiva a este hermoso recurso de una sonrisa, inmediatamente encuentro aliados, cómplices y personas que de repente les da por practicar el español, me pregunto reflexionando si me he quedado sin hacer algo porque no sé el idioma? Y mi respuesta es no... siempre me puedo comunicar, a señas, con sonrisas, con gestos, con las manos...

He corrido aventuras que el resultado siempre son carcajadas, porque cuando viajo con el corazón y la mente abierta, cualquier eventualidad es digna de ser contada en historia:  me tocó ver en un hermoso restaurante a las mujeres de mi edad y muy hermosas, bien vestidas, maravillosas!! Disfrutando de su estar solas, comiendo tomando un aperitivo, sonriéndole al mundo desde su situación cualquiera que sea, ellas creo han entendido lo que decía John Lennon somos enteros, pero nos han enseñado a creernos incompletos y buscar afanosamente nuestra mitad.... Ellas ahí enteras, hermosas, auténticas.... sin pedirle a las hermosas jóvenes nada,  con la envidiable actitud de disfrutar cada instante solas o acompañadas... y yo ahí siendo parte de ese grupo, por motivos diferentes, sin problema alguna, entre sonrisas de entendimiento, disfrutando cada una nuestros pensamientos, y esa silenciosa hermandad...

Y así seguirán habiendo historias y aventuras para contar, para recordar y me viene a la mente una frase que leí no recuerdo donde...

“Un viaje se hace tres veces; cuando lo planeas,
cuando lo realizas....y cuando lo recuerdas”

Soy muy afortunada por optar a aventurarme a decidir recordar en lugar de imaginar... Llevo ahora mismo en  mi maleta; experiencias espectaculares, paisajes de ensueño, historias magníficas, crecimiento espiritual y personal, abrazos y cariño de las personas amadas de este lado del océano, vivencias y la voluntad inquebrantable de trabajar mucho por el viaje que sigue sea a donde mis sueños me lleven, sola o acompañada... creo que es el mayor tesoro que puedo adquirir...

Hoy con uno de los mejores cafés del mundo, me despido antes de tomar el vuelo que me acercará nuevamente a la mitad de mi familia, a mi hogar porque un trozo se  queda aquí, en el corazón de mi pequeña princesa que ha decidido ser Dragón y volar a tierras lejanas... te dejo un abrazo lleno de bendiciones; que los ángeles te protejan mientras nos volvemos a encontrar, me llevo tu sonrisa tatuada en mi memoria, agradeciendo infinitamente tener no “suerte” sino infinidad de bendiciones.


Chao...Arrivederchi... hasta que nos volvamos a ver... Buen día, buena vida!!!






M Patricia Garza Alejo
Terpeuta/Coach
www.unplanb.com.mx