viernes, 18 de septiembre de 2015

La última Estación....

El amor nos atraviesa y se extiende más allá de nosotros.
Nos hace pertenecer sin posesión y darnos sin perdernos.....
                                                               A. Jodorowsky
Todo el día de hoy, ha estado en mi pensamiento, el escribir de la codependencia, de lo que “dicen” muchos autores que es. Y de lo que a mi en lo particular me preocupa.  Mi motivación mayor, acompañar a  personas, y mirar  como la codependencia se hace presente en la mayoría de los casos, y de diferentes formas, pero con los resultados siempre de desesperanza, pérdida de fe, pero sobretodo en la creencia que se va adquiriendo al paso de relación tras relación, que por alguna razón misteriosa no se merecen encontrar aquella relación “perfecta”,  “que no está a su alcance”.

He buscado y buscado entre tantas palabras, entre tanto compartir, y la constante es; ¿que tengo malo? ¿porque no encuentro a la persona “ideal”? o conclusiones como éstas; “no estoy hecho para estar en pareja

Y de ahí entonces, ese peregrinar por la búsqueda, de estación en estación, en nuestro recorrido del tren de la vida, y a iniciar en relaciones, donde el resultado seguro es que acabará. Y que pasaré a la siguiente estación, para iniciar nuevamente otra relación que como resultado final tendrá un adiós.

Y en mis reflexiones la constante que encuentro es una doble moral; ahí silenciosa, medio escondida entre tantas “reflexiones de vida”, entre tanto “crecimiento personal y espiritual”. 

Donde se nos habla de libertad, de no exclusión, de diversidad, pero que nos sorprende el “libertinaje” y “poco compromiso de los jóvenes”. Los adultos de mi generación que somos padres, navegando entre el respeto a la Libertad que queremos otorgar a nuestros hijos y  cargar en la espalda la creencia de que tu libertad depende: de que piense el vecino, los tíos, los abuelos, mi jefe, y lo que dicen respecto de mi Familia “ideal” que ya incluye a la tercera persona (amante) parte del escenario de “nuestra familia perfecta” pero asustándonos y no aceptando el compromiso visto de diferente forma por los más jóvenes, las relaciones del mismo género. Familias donde es mejor visto que el Padre y patriarca tenga su amante por años, siendo complemento del matrimonio, y rechacemos por completo el que dos Seres humanos hermosos y perfectos opten por ser padres siendo del mismo género.

Y me vino a la mente la pregunta, ¿qué le digo a esas personas jóvenes que quieren iniciar una familia, entre tanto caos, y tantos mensajes confusos y contradictorios? Pienso en un taller, o en un seminario para acompañarlos a recuperar su poder personal en el inicio de sus relaciones en pareja, desde la libertad de escoger el recorrer el Sendero de vida acompañados o no, ¿cómo iniciar esa relación? la última;  “La Relación”  entre dos personas sanas y emocionalmente maduras, para construir una familia de éste siglo;  desde la libertad, el respeto, la igualdad, la inclusión, pero sobretodo, desde la autoestima, y el amor entre dos enteros, y no entre: uno, cubriendo la necesidad del otro y viceversa.

Y para tener una visión diferente, me puse a charlar con mi hijo de 26 años, y por supuesto escucharlo me llevo a ver que yo estaba en un error al creer que las cosas eran generacionales.
Desde su visión ahora la generación de ellos, nuestros hijos también tiene una subdivisión, pues están los jóvenes que siguen las “normas” y él pregunta (¿que es normal?).... y aquellos que en su curiosidad se ponen a investigar, leer, a conocer otras formas, ampliando su visión y por lo tanto incluyendo más fórmulas de vida.

Entonces; no es que tenga que trabajar con cierto grupo por su edad, y sí trabajar en recuperar el poder personal a cualquier edad. Ver y darnos la oportunidad de explorar otras visiones y no las establecidas bajo las normas existentes, pues ya sabemos que si la “tierra pasó de ser cuadrada y se le quemaba a quién pensará diferente” nada está dicho, nada es absoluto ni permanente.

Asumiendo la responsabilidad de contribuir a mi felicidad y el alcance de la misma a la gente que a confiado en mi hacer, en mi compañía o aquél que me lea, o que esté en mi radio de energía;  les propongo, hacer una revisión interior, permitirse la oportunidad de reflexionar sobre ¿qué piensan que es la felicidad? ¿Qué es para ti la libertad, cómo está tu autoestima, y cómo manejas tu poder personal?.

Te invito con nuestro café, en este día de asueto, de celebración de ser un País independiente, hacernos éstas preguntas:  ¿soy independiente? ¿soy inclusivo? ¿soy responsable?....... ¿Vivo en libertad?

Hoy en nuestro viaje en el tren de la vida, te invito a partir desde la última estación, esa en la que se encuentra la sabiduría interior, la libertad personal, el empoderamiento, pero sobretodo la responsabilidad de saber que;  para cambiar un País, o el mundo..... quizás sea necesario dar un primer paso.... Cambiando yo mismo.


Partiendo desde la última estación....¡¡ Hacia la vida!!......