martes, 26 de agosto de 2014

El Amor no es pensar...sino SER....

Querido Dios, no tengo ni idea de adónde voy.
No veo el camino que me espera.
No puedo saber con certeza adónde me llevará.
Tampoco me conozco realmente a mí mismo.....y el
hecho de que yo crea que estoy siguiendo Tu voluntad
no significa que lo esté haciendo realmente.
Pero creo esto:
Creo que el deseo de complacerte realmente te complace.
Espero tener ese deseo en todo cuanto haga.
Espero no persistir en nada que no sea ese deseo.
Y sé que si actúo de ese modo, me guiarás por el
buen camino, aunque es posible que yo no lo sepa en
este momento.
Por eso siempre confiaré en Ti, porque, aunque
pueda estar perdido y en la antesala de la muerte no
tendré miedo, porque sé que nunca permitirás que
afronte mis problemas completamente solo....

Thomas Merton 

Cuando nos toca transitar por caminos difíciles, y situaciones de quiebre, donde estamos comprometidos a hacer y tomar decisiones de vida por más dolorosas que sean, siempre necesitamos, palabras como bálsamo para el corazón, amigos, no que nos digan "como hacer" "o debieras hacer"....solo esos que tienden la mano y dicen "aquí estoy yo ya pase por ahí"....

Hoy queriendo darte un abrazo desde la energía de mi amor, queriendo que sientas esa compañía, esa complicidad contigo desde donde estoy;  hasta donde estás te digo......ESTOY CONTIGO....
Hoy tomándonos un café desde la compasión y el amor, acompañemos a aquellos que amamos, para que sigan en la certeza que Dios nos pone el sendero de Vida y nosotros decidimos como transitarlo....
Te quiero amigo.....y sólo deseo que a partir de hoy camines hacia la meta de vida por el camino de la felicidad pues el camino siempre estará empedrado, con momento difíciles....pero los más, de felicidad y compañía con amigos-hermanos del alma....esto es para ti, de Mi Corazón a tu Corazón......


Donde impera el amor, no hay voluntad de poder; y
donde predomina el poder, falta el amor. Uno es la sombra del otro
                                                                                  Carl G. Jung