lunes, 17 de junio de 2013

Cuando te invito a mi Casa....Te invito a mi Vida....


Cuando invito a alguien a mi casa a comer, no es sólo para compartir la comida, la charla, compartimos el corazón, nuestros sentimiento desde el alma.....Soy una convencida que al sentarte a mi mesa a comer, tiene mucho significado, es compartir lo que tengo, lo que soy, eso que en mi vida he acumulado y traigo como bagaje.....es ponerlo ahí para ti, es en un gesto.... recibirte, compartirte lo que yo he ido adquiriendo en el paso de la vida....

En mi país se usa mucho la palabra artesano, la persona que con sus manos fabrica un producto, ese producto que a veces le regateamos el precio y nos sentimos muy listos, porque le pudimos bajar unos pesos.... si realmente pensáramos en el valor de lo hecho a mano.... todo lo que se mezcla en ese producto, no sólo es la materia prima necesaria para hacerlo, son años y años de tradición, de cariño familiar, de conocimientos de generación en generación....y lo más importante....lo que se vive y se experimenta energéticamente mientras es fabricado.....

Lo transporto a la comida artesanal, que se prepara en mi cocina, no sólo es buscar el mejor producto, la mejor calidad, productos traídos o mandados por alguien con mucho cariño diciendo “ te quiero, te extrañamos”.....no es lo que uno tarde en hacer tal comida, es el cariño, el empeño, el gusto, el amor y hasta la nostalgia....de sentirnos parte de un todo....sentir que te abro las puertas de mi hogar y de mi corazón....

En nuestra familia, ha sido siempre una forma de decirles a los amigos, a la gente querida cuanto es que los queremos y todo lo que significan en nuestras vidas, yo disfruto tanto con mis amigas, que con mi familia o con los amigos de mi marido, de mis hijos...es un verdadero deleite tener la mesa llena, platicar de todo y pasar esas horas de sobremesa, entre compartiendo tus sueños, tus vivencias, lo que eres, y no hay separación de generaciones disfrutamos tanto con nuestros amigos de tu a tú....como con los amigos de mis hijos de tu a tú, con esa confianza de sentir estar en casa....

Mucha gente quizás no lo entienda o piense que es una faena, pero que importa!!! las personas a las que he tenido el honor de tener a mi mesa, saben como lo disfruto, algo hecho con mis manos, con mis pensamientos, con mis emociones, desde el corazón, y con un sustento de tradición desde las abuelas de mis abuelas todas pasadas por generaciones comida preparada con cariño para alimentar tu cuerpo, para alimentar tu alma.....

Cada que estoy en la cocina preparando una tortilla de maíz, o un sope, o una birria.....me remonto a años atrás en Unión de Tula, Jalisco en México..... sentada en el pretil (mesa hecha con ladrillo en mitad de la cocina) viendo hacer a mi mamá las tortillas a mano, (yo tengo la ventaja de la prensa) esperando que salga la que acaba de cocinar, para desayunar calientito, con café de olla (café y canela) frijoles (alubias) con queso fresco y una plática maravillosa, un compartir de madre-hija..... todo eso que traes de recuerdos con los olores, no puedes dejar de ponerlos como un condimento más a lo que preparas....por eso me encanta mi cocina sea grande o sea chica, aquí los que la conocen saben lo que significa....quizás comamos rápido....pero la charla que sigue no tiene tiempo.....porque es como si empezáramos a comunicarnos de corazón a corazón...

Hoy te invito un café fusión España-México, o sea con canela, y una reflexión....la próxima vez que alguien te invite a su mesa....recuerda mis palabras....quizás puedas sentir que la persona que te invita, no sólo está abriendo las puertas de su casa....te esta invitando a entrar en su corazón, te está compartiendo su tradición familiar, sus raíces, su bagaje...su riqueza....su amor....

Feliz día!!!! .....y feliz comida....